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La harinera de Campos "Los
Angeles" fue la segunda fábrica de harinas que se construyó
en Castromocho.
Comenzó a funcionar
en Mayo de 1936 con una capacidad de 20.000-22.000 kilos.
En los primeros años,
la plantilla fue de 22 personas, con turnos ininterrumpidos las 24 horas
del día. Con el tiempo los turnos se fueron reduciendo así
como la plantilla. Al final sólo funcionaba con un turno de ocho
obreros.
Esta fábrica funcionó
como cooperativa, regida por un presidente y su junta directiva. Cada
uno de los 300 socios que formaban la cooperativa, poseía una acción
de dos pesetas, valor de una fanega de trigo cuando la fábrica
comenzó a funcionar. Todos los socios era fundadores, por lo tanto
no había cabida para otros nuevos. Cuando moría, las acciones
pasaban a los herederos.
Aparte del presidente y la
junta directiva estaban el gerente, el secretario y los molineros primero
y segundo. El gerente y el secretario eran los responsables de los temas
administrativos mientras que los molineros eran los encargados directos
del buen funcionamiento de la fábrica.
El Gerente que más tiempo
dirigió la fábrica fue D. Miguel Fuentes. El secretario
con más antigüedad fue Edelmiro Atienza sustituido -al morir-
por Carlos Enríquez hasta el día del cierre. El molinero
primero que más años rigió la fábrica fue
José Palau asistido por el molinero segundo Pedro Montes. Cuando
murió el Sr. Palau su puesto fue ocupado por Félix Castañeda.
El último Gerente fue D. Victor.
En 1985 por problemas económicos
esta fábrica se vendió a un particular y a los pocos años
cerró de manera definitiva.
En sus 50 años de vida
por ella pasaron muchos obreros tanto de Castromocho como de los pueblos
limítrofes. Enumerar
aquí el nombre de todos ellos sería misión imposible
pero si recordaremos los que en ella trabajaban en el momento del cierre:
Doroteo Pérez (Teín), Dionisio Simón, Valeriano Martín
Simancas, Juan José Maestro, Angel Diez y Dionisio Pardo.
En estos momentos está
en venta y me temo que dentro de unos años en ruinas. Con un poco
de imaginación y buena voluntad por parte del Gobierno Autonómico
muchas cosas se podrían hacer con estas infraestructuras.
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