¡Llévame
labrador por la vereda,
Que llega directa a su trabajo,
Para que ver, sus quehaceres pueda!
Sus
afanes y trabajos prolijos,
Evaluando las cosechas y su grano,
Para que, pan tú entregues a tus hijos.
Jamás
la escarcha del invierno cano
Impidió su presencia en aquel silo,
Mirando las semillas grano a grano,
Beldadas
en la era con estilo
Por quien antes plantara la simientes
Dejándolas en surcos, su pupilo.
¡Admirado
tú! Facundo permisivo,
Pues, supiste ser mejor y complaciente.
¡Quiero grano ser! en tu troja cautivo.
Tu
risa será fuente de alegría,
Que inunde de ilusión esa panera,
De persona que regala simpatía.
Adelicio
Caballero
En
memoria de Facundo.
17
enero 2008