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La iglesia de San Esteban
es, desde hace muchos años, la única parroquia del pueblo.
Su monumenta-lidad es la admiración de todo el que pasa por el
pueblo.
Pero en realidad, la iglesia que ahora vemos de San Esteban, no es la
original. Hubo otra anterior
mucho más pequeña, cuya largura se extendía desde
donde hoy están las puertas de ingreso hasta donde comienzan las
escalerillas para subir al altar mayor. Pero de aquella primitiva iglesia
en sí no se conoce mucho más.
Aquella
primera iglesita se fue derribando poco a poco a medida que se construía
la iglesia actual y fueron necesarios 300 años para verla terminada
tal y como hoy la contemplamos.
Las obras empezaron en el siglo
XVI por la capilla del
Altar Mayor y se terminaron en el siglo XIX al cerrarse la bóveda
y terminarse el tejado.
Exterior
- Capilla
del Altar Mayor
La Capilla
del Altar Mayor se hizo alrededor de 1523 a costa de la caridad
del pueblo. Tiene dos arcos en forma ojival de unos veinte metros de
altura. Sobre estos arcos y los muros, sostenidos por fortísimos
estribos, descansa la bóveda, adornada con nervios entrelazados
de claro estilo gótico.
- Fachadas
Laterales
En 1566 se terminó
de edificar la parte gruesa del edificio, es decir, las fachadas laterales
y parte de la bóveda así
como las dos portadas laterales, tal como se pude ver en los dos rótulos
que hay en la puerta del sur y que dicen: "Año 1566,
Pontífice Máximo Pío V" y "Rey, Felipe
II".
En los años siguientes,
prosiguieron los trabajos de cantería de las portadas. Rodrigo
Riaño labró los pilares y puso la estatua de San Esteban
en la puerta del norte.
En 1573 se hizo la obra de
madera y el tejado, trayendo para ello grandes vigas de Sahagún
y Fuentes.
En 1575 se hicieron los arranques
de los arcos del coro y en este mismo año se suspendieron
las obras de cantería sin aún terminarse de hacer la parte
trasera de la iglesia. Fueron necesarios 200 años para que se
reanudaran de nuevo las obras de esta parte de la iglesia.
- Fachada
de Poniente
Bajo la dirección de Meabe, ya a finales del siglo XVIII, se
prosiguieron y se terminaron las obras. Fue en estos años cuando
se hizo la fachada de poniente con sus dos torres, tal como hoy se encuentran.
Se empleó para ello la piedra sacada de los muros de la Fortaleza.
En plenas obras sobrevino el terrible terremoto
de Lisboa de 1755 dañando la fachada y causándola
la raja que aún se aprecia. Por tal motivo hubo que cerrar la
puerta de poniente que a juzgar por sus dimensiones debería haber
sido la principal.
Al estallar la
guerra de la Independencia (1808-1814) tuvieron que suspenderse
una vez más las obras. Una vez que ésta terminó
se continuaron los trabajos y en 1822 se cerró la bóveda
quedando así finalizada la iglesia.
En la torre norte se colocaron las campanas y en la del otro lado la
maquinaria del reloj de la villa hasta que este se trasladó al
lugar que ahora ocupa.
Interior
La planta de la iglesia de
San Esteban es de cruz latina: una nave central con dos capilla laterales:
la del Cristo a mano derecha mirando hacia el Altar y la de la
Virgen del Carmen a mano izquierda.
Llama la atención
la enorme amplitud del crucero de más de cuarenta metros de largo
por veinte de alto sin que exista columna alguna entremedias que sostenga
su bóveda.
- Altar
Mayor
El Altar Mayor está colocado en la capilla de su mismo nombre.
Hay que señalar, que en un principio hubo un grandioso retablo
de primorosa escultura y pintura, representando los misterios del Señor.
Desgraciadamente desapareció a finales del siglo pasado, cuando
se quemó la madera... para sacar el oro. ¡Una lástima!
Al quedar entonces el Altar
Mayor totalmente desangelado, se decidió colocar los tres cuadros
que ahora adornar la iglesia. Fueron pintados por Luís López
alrededor de 1830. Son de buena calidad, especialmente, el del Martirio
de San Esteban, en el centro. Todas las figuras, forman un conjunto
admirable, lleno de vida y movimiento, perfectamente dibujado, con
un colorido lleno de sobriedad y corrección. No es menos notable
el lienzo de San Pedro saliendo de la prisión y conducido
por un ángel, mientras duermen los guardias. De menor valor
artístico es el de San José, pues resulta un
poco monótono y no impresiona agradablemente al espectador.
El costo de todo ello, fue pagado por D. Bernardo Mañuecos.
-
Capilla
del Santo Cristo
Esta capilla se llamó al principio de la Transfiguración.
Se hizo a costa del cura de esta iglesia, Juan Rodríguez Gudivero
(catedrático de la Universidad de Valladolid, capellán
de Carlos I y arcipreste de Herrera). Sus restos reposan en esta capilla.
Después se trasladaron aquí a San Juan y María
junto con el Cristo que se encontraban en el retablo del altar Mayor,
pasando así a llamarse Capilla del Santo Cristo. El Cristo
que ahora vemos no es aquel del que hemos hablado. Este, de estilo
Renacentista, fue hecho en Palencia a principios del siglo XIX por
la antigua familia de tallistas de los Bahamondes.
- Capilla
de la Virgen del Carmen
Esta capilla se hizo a costa de Juan de Castro y Leonor Ricarte, su
mujer. Al principio fue dedicada a Santa Catalina. Posteriormente, después
de algunos cambios de imágenes y decoraciones, se puso en una
urna la imagen de la Virgen del Carmen, quizá hacia 1600, cuando
fue fundada esta cofradía. Fue a partir de esa fecha cuando pasó
a llamarse Capilla del Carmen. Esta capilla la componen tres
altares: dos dedicados a la Virgen del Carmen, y otro a la Virgen del
Pilar.
- Altar
de San Esteban
Existió también otro altar dedicado a San Esteban,
pero se ignora en que lugar pudo estar. En aquel altar se encontraban
la famosa lámina de cobre con el martirio del Santo y algunas
reliquias de huesecillos de San Esteban y San Lorenzo, entregadas por
Sixto V en 1590 a Fr. Agustín González de Bárcena.
Estas reliquias fueron robadas de la iglesia en 1980 sin aún
aparecer.
- Altar
de San Juan Bautista
Hubo también otro altar
dedicado a San Juan Bautista en la puerta por la que se sale
a la Plaza del Ayuntamiento. Desapareció en alguna de las varias
reformas interiores que ha sufrido la iglesia. Volvió a aparecer
cuando se quitó el yeso de la iglesia en el 2000.
-
El
Órgano
El órgano de tubos de la iglesia es el que estaba en el Convento.
Se trajo aquí con motivo de la desamortización
de Medizábal (1834-1854) y se colocó en el coro
de la iglesia.
Durante mucho tiempo estuvo estropeado y sin uso. Se arregló
a mediados de los años ochenta con motivo del auge de la música
sacra en la Tierra de Campos fomentada por el músico y gran
mecenas de este arte el maestro Chapelè.
-
Sacristía
De gran belleza artística es también el artesonado tipo
mozárabe de la sacristía.
-
Decoración
del Tabernáculo
En 1857, se pintó y doró el tabernáculo, los
muros del presbiterio y los canceles, por artistas de Valladolid.
La tarima de la iglesia se puso a mediados de siglo pasado, es decir
hacia 1950; antes el suelo era de baldosas.
-
Descubrimiento
de la piedra
La última reforma interior que ha sufrido esta iglesia es muy
reciente. Tuvo lugar el año 2000. Cesáreo Caballero
donó 5.000.000 pts (30.000€) para que se reparara el tejado
de la iglesia. Con este dinero y con la aportación de los vecinos
e instituciones públicas se consiguió reunir la cantidad
suficiente no sólo para arreglar el tejado sino también
para llevar a cabo el sueño de muchos: quitar el yeso de la
iglesia y dejar al descubierto la piedra sillar. Los trabajos duraron
más de dos años y el resultado fue asombroso. Nadie
se imaginaba que la iglesia fuera así. Se pensaba que había
zonas de piedra y zonas de ladrillo razón por la cual el párroco
D. Toribio García no se atrevió a quitarlo antes. Se
quitó el yeso hasta la altura de los capitales; el de la bóveda
no se quito pues ésta no es de piedra sino de ladrillo rojo
macizo.
A causa de esta reforma desaparecieron los altares pero no las estatuas
de San José que se encontraba en el muro norte y el de San
Antonio Abad justo enfrente del de San José al lado de la sacristía.
Ahora San José se encuentra en una hornacina aparecida en la
piedra al lado de la sacristía y San Antonio en otra hornacina
justo en el lugar donde antes se encontraba el altar de San José.
Con motivo de estas obras apareció una puerta cegada y oculta
por el yeso en la fachada septentrional. Quizá fuera la de
acceso a la iglesia antes de que ésta se cerrara por completo
y se hicieran las puertas actuales. En esta puerta cegada se han colocado
ahora las estatuas del Cristo, María y San Juan que se encontraban
antes en la capilla del Santo Cristo. También apareció
cegado otro arco en el muro de la sacristía. Todo parece indicar
que esta fue la puerta primera que tuvo la sacristía. Por motivos
descocidos se cegó y se hizo la entrada actual.
-
Estado
Actual
Tras la última reforma, en la actualidad sólo quedan,
aparte de la capilla del Altar Mayor, las capillas del Santo
Cristo, del Carmen y los altares de San José,
San Antonia Abad y el Cristo de los Dolores. Con las diversas
restauraciones que ha sufrido el templo a través de los siglos
muchas de las obras se han ido arrinconando y con el tiempo perdiendo.
También se perderá para siempre
esta joya arquitectónica al menos que las autoridades competentes
hagan algo para evitar que el tejado se venga abajo. En los últimos
años se ha convertido en un hervidero de nidos de cigüeñas
lo que está poniendo en peligro la integridad de este monumento
debido a las constantes goteras y paulatino deterioro del tejado.
¡Si el tejado se viene abajo todo se vendrá con él!
Hasta el momento a pesar de las constantes protestas de los castromochinos
todo el mundo ha hecho oídos sordos. Desde aquí insto
a los vecinos del pueblo que si las autoridades no hacen nada lo hagan
ellos.
Y así terminamos este recorrido histórico por la Iglesia
parroquial de San Esteban, que como conclusión diremos, que
en ella se encuentran unidos tres estilos arquitectónicos:
el gótico, en la capilla del Altar Mayor; el plateresco en
las portadas y el renacentista en la fachada de poniente y en sus
torres.
He aquí la gran catedral, de una sola nave, de la Tierra de
Campos, admirarión de todo aquel que pasa por este pueblo.
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