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La iglesia de San Esteban
es, desde hace muchos años, la única parroquia del pueblo.
Su monumentalidad es la admiración de todo el que pasa por el pueblo.
Pero en realidad, la iglesia que ahora vemos de San Esteban, no es la
original. Hubo otra anterior
mucho más pequeña, cuya largura se extendía desde
donde hoy están las puertas de ingreso hasta donde comienzan las
escalerillas para subir al altar mayor. Pero de aquella primitiva iglesia
en sí no se conoce mucho más.
Aquella
primera iglesita se fue derribando poco a poco a medida que se construía
la iglesia actual y fueron necesarios 300 años para verla terminada
tal y como hoy la contemplamos.
Las obras empezaron hacia 1545
por la capilla del Altar Mayor y se terminaron en 1822 al cerrarse la
bóveda y terminarse el tejado.
Rodrigo
Gil de Hontañón fue el arquitecto que proyectó
o hizo las trazas de la iglesia; así lo acreditan varios
documentos históricos como Noticias
de los Arquitectos y Arquitectura de España
(página 217) además de su Testamento
(pág. 318-319).
Gaspar
Solórzano fue el encargado de los trabajos de cantería.
Exterior
- Capilla
del Altar Mayor
La Capilla
del Altar Mayor se hizo alrededor de 1523 a costa de la caridad
del pueblo. Tiene dos arcos en forma ojival de unos veinte metros de
altura. Sobre estos arcos y los muros, sostenidos por fortísimos
estribos, descansa la bóveda, adornada con nervios entrelazados
de claro estilo gótico.
- Fachadas
Laterales
En 1566 se terminó
de edificar la parte gruesa del edificio, es decir, las fachadas laterales
y parte de la bóveda así
como las dos portadas laterales, tal como se pude ver en los dos rótulos
que hay en la puerta del sur y que dicen: "Año 1566,
Pontífice Máximo Pío V" y "Rey, Felipe
II".
En los años siguientes,
prosiguieron los trabajos de cantería de las portadas. Rodrigo
Riaño labró los pilares y puso la estatua de San Esteban
en la puerta del norte.
En 1573 se hizo la obra de
madera y el tejado, trayendo para ello grandes vigas de Sahagún
y Fuentes de Nava.
En 1575 se hicieron los arranques
de los arcos del coro y en este mismo año se suspendieron
las obras de cantería sin aún terminarse de hacer la parte
trasera de la iglesia. El motivo fue la muerte de Rodrigo Gil en 1577.
Fueron necesarios 200 años para que se reanudaran de nuevo las
obras de esta parte de la iglesia.
- Fachada
de Poniente
Bajo la dirección de Meabe, ya a finales del siglo XVIII, se
prosiguieron y se terminaron las obras. Fue en estos años cuando
se hizo la fachada de poniente con sus dos torres, tal como hoy se encuentran.
Se empleó para ello la piedra sacada de los muros de la Fortaleza.
En plenas obras sobrevino el terrible terremoto
de Lisboa de 1755 dañando la fachada y causándola
la raja que aún se aprecia. Por tal motivo hubo que cerrar la
puerta de poniente que a juzgar por sus dimensiones debería haber
sido la principal.
Al estallar la
guerra de la Independencia (1808-1814) tuvieron que suspenderse
una vez más las obras. Una vez que ésta terminó
se continuaron los trabajos y en 1822 se cerró la bóveda
quedando así finalizada la iglesia.
En la torre norte se colocaron las campanas y en la del otro lado la
maquinaria del reloj de la villa hasta que este se trasladó al
lugar que ahora ocupa.
Interior
La planta de la iglesia de
San Esteban es de cruz latina: una nave central con dos capilla laterales:
la del Cristo a mano derecha mirando hacia el Altar y la de la
Virgen del Carmen a mano izquierda.
Llama la atención
la enorme amplitud del crucero de más de cuarenta metros de largo
por veinte de alto sin que exista columna alguna entremedias que sostenga
su bóveda.
-
Altar
Mayor
El Altar Mayor está colocado en la capilla de su mismo nombre.
Hay que señalar, que en un principio hubo un grandioso retablo
de primorosa escultura y pintura, representando los misterios del
Señor. Desgraciadamente desapareció a finales del siglo
pasado, el motivo real se desconoce. El argumento expuesto por González
Arenillas de que se quemó la madera para sacar el oro no está
muy fundamentado.
Al quedar entonces
el Altar Mayor totalmente desangelado, se decidió colocar los
tres cuadros que ahora adornan la iglesia. Fueron pintados por Luís
López alrededor de 1830. Son de buena calidad, especialmente,
el del Martirio de San Esteban, en el centro. Todas las figuras,
forman un conjunto admirable, lleno de vida y movimiento, perfectamente
dibujado, con un colorido lleno de sobriedad y corrección.
No es menos notable el lienzo de San Pedro saliendo de la prisión
y conducido por un ángel, mientras duermen los guardias. De
menor valor artístico es el de San José, pues
resulta un poco monótono y no impresiona agradablemente al
espectador. El costo de todo ello, fue pagado por D. Bernardo Mañueco.
-
Capilla
del Santo Cristo
Esta capilla se llamó al principio de la Transfiguración.
Fue realizada por Gaspar
Solórzano a costa del cura de esta iglesia, Juan Rodríguez
Gudivero (catedrático de la Universidad de Valladolid, capellán
de Carlos I y arcipreste de Herrera) cuyos restos reposan en ella.
Después se trasladaron aquí a San Juan y María
junto con el Cristo que coronaban el antiguo retablo del altar Mayor,
pasando así a llamarse Capilla del Santo Cristo. Al cambiarse
el Cristo a la hornacina del muro norte con la última reforma
en este altar se colocó la Virgen del Pilar.
- Capilla
de la Virgen del Carmen
Esta capilla se hizo a costa de Juan de Castro y Leonor Ricarte, su
mujer. Al principio fue dedicada a Santa Catalina. Posteriormente, después
de algunos cambios de imágenes y decoraciones, se puso en una
urna la imagen de la Virgen del Carmen, quizá hacia 1600, cuando
fue fundada esta cofradía. Fue a partir de esa fecha cuando pasó
a llamarse Capilla del Carmen. Esta capilla la componen tres
altares: dos dedicados a la Virgen del Carmen, y otro a la Virgen del
Pilar.
- Altar
de San Esteban
Existió también otro altar dedicado a San Esteban,
pero se ignora en que lugar pudo estar. En aquel altar se encontraban
la famosa lámina de cobre con el martirio del Santo y algunas
reliquias de huesecillos de San Esteban y San Lorenzo, entregadas por
Sixto V en 1590 a Fr. Agustín González de Bárcena.
Estas reliquias fueron robadas de la iglesia en 1980 sin aún
aparecer.
- Altar
de San Juan Bautista
Hubo también otro altar
dedicado a San Juan Bautista en la puerta por la que se salía
a la Plaza del Ayuntamiento. Desapareció este altar en alguna
de las varias reformas interiores que ha sufrido la iglesia. Volvió
a aparecer cuando se quitó el yeso de la iglesia en el 2000.
La imagen del Bautista que lo presidía, obra de Alejo
Bahía, fue trasladada al altar del baptisterio.
-
El
Órgano
El órgano
de tubos de la iglesia es el que estaba en el Convento. Se
trajo aquí en 1821 con motivo de la 2º
fase de la desamortización y se colocó en el coro
de la iglesia. Durante mucho tiempo estuvo estropeado y sin uso. Se
arregló a mediados de los años ochenta con motivo del
auge de la música sacra en la Tierra de Campos fomentada por
el músico y gran mecenas de este arte el maestro Francis Chapelet.
También tuvo esta parroquia un órgano
de procesión cuyos restos aún pueden verse en el
coro de la iglesia.
-
Sacristía
De gran belleza artística es también el artesonado tipo
mozárabe de la sacristía.
-
Decoración
del Tabernáculo
En 1857, se pintó y doró el tabernáculo, los
muros del presbiterio y los canceles, por artistas de Valladolid.
La tarima de la iglesia se puso a mediados del siglo pasado, es decir
hacia 1950; antes el suelo era de baldosas.
- Descubrimiento
de la piedra
La última reforma interior que ha sufrido esta iglesia es muy
reciente. Tuvo lugar el año 2000. Cesáreo Caballero donó
5.000.000 pts (30.000€) para que se reparara el tejado de la iglesia.
Con este dinero y con la aportación de los vecinos e instituciones
públicas se consiguió reunir la cantidad suficiente no
sólo para arreglar el tejado sino también para llevar
a cabo el sueño de muchos: quitar el yeso de la iglesia y dejar
al descubierto la piedra sillar. Los trabajos duraron más de
dos años y el resultado fue asombroso. Nadie se imaginaba que
la iglesia fuera así. Se pensaba que había zonas de piedra
y zonas de ladrillo razón por la cual el párroco D. Toribio
García no se atrevió a quitarlo antes. Se quitó
el yeso hasta la altura de los capiteles; el de la bóveda no
se quito pues ésta no es de piedra sino de ladrillo rojo macizo.
A causa de esta reforma desaparecieron los altares pero no las estatuas
de San José que se encontraba en el muro norte y el de San Antonio
Abad justo enfrente del de San José al lado de la sacristía.
Ahora San José se encuentra en una hornacina aparecida en la
piedra al lado de la sacristía y San Antonio en otra hornacina
justo en el lugar donde antes se encontraba el altar de San José.
Con motivo de estas obras apareció una puerta cegada y oculta
por el yeso en la fachada septentrional. Quizá fuera la de acceso
a la iglesia antes de que ésta se cerrara por completo y se hicieran
las puertas actuales. En esta puerta cegada se han colocado ahora las
estatuas del Cristo, María y San Juan que se encontraban antes
en la capilla del Santo Cristo. También apareció cegado
otro arco en el muro de la sacristía. Todo parece indicar que
esta fue la puerta primera que tuvo la sacristía. Por motivos
descocidos se cegó y se hizo la entrada actual.
Estado Actual
Tras la última reforma, en la actualidad sólo quedan, aparte
de la capilla del Altar Mayor, las capillas del Santo Cristo,
del Carmen y los altares de San José, San Antonio Abad
y el Cristo de los Dolores. Con las diversas restauraciones
que ha sufrido el templo a través de los siglos muchas de las obras
se han ido arrinconando y con el tiempo perdiendo.
El ecologismo absurdo de moda ha hecho que durante diez años el
tejado se haya convirtido en un enjambre de nidos de cigüeñas
amenazando la integridad del templo. A pesar de las muchas y reiteradas
quejas de los vecinos nadie ha hecho nada hasta el año 2009 en
que, por fin, se ha llegado a un acuerdo entre las autoridades civiles
y religiosas para evitar que el templo se viniera abajo. Hay que destacar
los esfuerzos de Florencio Caballero y Joaquin Camina, alcalde y párroco
respectivamente, para que este proyecto se hicera realidad.
El 1 de Septiembre comenzaron
las obras de reparación del tejado con el fin de que el duro invierno
no hiriera más la maltrecha
cubierta. Es una obra de gran magnitud que se abordará en dos o
tres etapas, según el potencial económico lo vaya permitiendo.
Una vez concluida se pondrán ahuyentadores o inhibidores electrónicos
para disuadir a las cigüeñas de que vuelvan a las andadas.
Y así terminamos este recorrido histórico por la Iglesia
parroquial de San Esteban, que como conclusión diremos, que en
ella se encuentran unidos tres estilos arquitectónicos: el gótico,
en la capilla del Altar Mayor; el plateresco en las portadas y el renacentista
en la fachada de poniente y en sus torres.
He aquí la gran catedral, de una sola nave, de la Tierra de Campos,
admiración de todo aquel que pasa por este pueblo.
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