Monumentos
  El Sindicato

Contemporáneo al ferrocarril, es decir de primeros del siglo XX, es también la Cooperativa Católica Agraria, más popularmente conocida con el nombre de El Sindicato, un monumental edificio de dos plantas con amplios ventanales y un espacioso balcón encima de la entrada principal.

Fue fundado el 10 de julio de 1911 por D. Dionisio Benito, cura e hijo del pueblo, siguiendo las premisas del P. Sisinio Nevares.

Su primer domicilio fue el Ayuntamiento, luego el antiguo Hospital de San Juan, (el lugar donde se construyeron las casas de los maestros de las Escuelas Nuevas) y por último la plaza de la Solana. Tenía como finalidad cubrir las necesidades agrícolas, velar por los más necesitados y por el buen espíritu y religiosidad de sus asociados.

Al ser una Cooperativa pertenecía a los socios (en su mayoría labradores), estaba regulado por un Reglamento y administrado por una junta rectora elegida por los mismos socios.

Posteriormente esta Cooperativa compró el terreno de la Solana y se trasladó allí. Se tiraron entonces las casas que había en este lugar y se edificó el Círculo de Recreo, que en un principio llegaba desde la esquina de la carretera hasta la actual puerta de ingreso. El resto era una panera.

Años más tarde se compró también el terreno que ocupaba la panera y se alargó el Sindicato hasta la otra esquina, tal como ahora se encuentra.

Fue entonces cuando se hizo el segundo piso. Al principio servía como sala de reuniones, luego desde 1954 hasta 1962, como cine Parroquial.

A medida que empezaron a incrementarse los televisores, el cine fue perdiendo interés hasta tal punto de llegarse a vender la cámara para comprar una televisión que se colocó en el salón de abajo. Esto hizo que no pasados muchos años este fabuloso salón cayera en desuso y abandono total convirtiéndose en un trastero en ruinas durante mucho tiempo.

Ochenta años después de su fundación, el año 1991, el Sindicato desaparece como Cooperativa. El domingo día 3 de marzo de 1991, medio centenar de socios, presididos por Carlos Caballero, último presidente, decidieron que el mantenimiento y la sostenibilidad de esta institución era ruinosa.

La asamblea general, ante las dificultades que tenía para mantener un edificio tan grande, acordó cederlo al Ayuntamiento para que pudiera seguir prestando al pueblo los mismos servicios de interés general. Se pidió, además, que se hiciese constar en las escrituras de cesión el compromiso del Ayuntamiento de no vender con posterioridad el edificio. Era alcalde en esos momentos Lázaro Martínez.

Fue entonces cuando se restauró el piso superior; se quitó el escenario donde estaba la pantalla de cine y donde también se representaban comedias y se hizo un salón diáfano y multifuncional tal y como se encuentra en estos momentos. También se cambiaron las antiguas ventanas de madera por las actuales de aluminio.

Es aquí donde se hace ahora la matanza del cerdo para los vecinos del pueblo, promovida por el Ayuntamiento desde hace unos años; los disfraces de los carnavales y otras actividades de carácter lúdico e interes general para el pueblo.

Por la Romería el Ayuntamiento lo usa para dar un aperitivo a las autoridades civiles y eclesiásticas así como para algún que otro invitado de excepción.

 
 

Fachada del Sindicato

Casas de los maestros

Vista  frontal del Sindicato

Vista lateral

Piso superior antes de la restauración

Planta baja del Sindicato

El Sindicato y la Solana

Segundo piso: celebrando una fiesta

Fiesta de Carnavales

Plaza de la Solana

Fachada del Sindicato

Casas de los maestros

El Sindicato y la Solana

El Sindicato al atardecer

Estado del segundo piso

Planta baja. Carnavales

Vista del Sindicato desde la carretera

Mostrador del bar

Recepcion de la Romerçia

Plaza de la Solana y Sindicato